Dios nos habla al corazón: Lectio Divina Domingo XXXII del Tiempo Ordinario

En este domingo, el Evangelio nos invita a mirar el templo, no solo como un lugar físico, sino como el espacio interior donde habita Dios. Jesús, al purificar el templo, nos recuerda que el verdadero culto nace de un corazón limpio, sincero y abierto a la presencia del Padre.

Vivimos este tiempo jubilar como Peregrinos de la Esperanza, llamados a renovar nuestra vida interior y a dejar que el Señor entre en lo más profundo de nuestro ser para restaurarlo. Que esta Lectio Divina sea un momento para reconocer aquello que necesita ser purificado en nosotros, y para dejar que la fuerza del Espíritu Santo haga de nuestro corazón una morada viva de amor, justicia y verdad.

Deja un comentario