«Venid en pos de mí y os haré pescadores de hombres» — III Domingo del Tiempo Ordinario

Jesús inicia su misión en Galilea proclamando la cercanía del Reino de Dios y llamando a la conversión. Allí, como luz que disipa las tinieblas, convoca a los primeros discípulos —pescadores sencillos— a dejar sus redes y seguirlo, prometiéndoles hacerlos pescadores de hombres. El Evangelio presenta a un Jesús que llama con autoridad, despierta una respuesta inmediata y pone en marcha una misión que une anuncio, enseñanza y sanación al servicio del Reino.

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