Los días 19 y 20 de noviembre se llevó a cabo la XX edición de la Asamblea Diocesana, un espacio fraterno en el que parroquias, delegaciones, sacerdotes, comunidades religiosas y, en general, agentes de pastoral de la Diócesis de Caldas se reunieron para agradecer el camino recorrido a lo largo de la historia de nuestra Iglesia particular y para discernir la Iglesia que queremos seguir construyendo.
Este encuentro se convirtió en un momento profundo para renovar la esperanza y fortalecer los procesos que ya vienen caminando en la vida diocesana. El Plan Pastoral 2026–2030 no nace de cero, sino que es fruto de un proceso de escucha, continuidad y renovación que busca consolidar lo que el Espíritu ya ha suscitado en nuestras comunidades.
Durante la asamblea se reflexionó sobre la historia de la Diócesis, se presentó la síntesis de lo recogido en las asambleas parroquiales —en las que se escuchó con atención al Pueblo de Dios— y se elevó una oración por seguir siendo una Iglesia viva, cercana y comprometida.
El padre Juan José Janna recordó la esencia de nuestro camino misionero al afirmar que “la evangelización humaniza, transforma y, sobre todo, nos pone en relación con Jesús y con los hermanos, en un ambiente de verdadero encuentro que vincula”.
La Asamblea fue, así, el punto de partida del nuevo Plan Pastoral, que estará guiado por la acción del Espíritu Santo. Con esperanza, la Diócesis de Caldas celebra, agradece y renueva su misión, reafirmando que seguimos caminando juntos como Peregrinos de la Esperanza.