Hoy, en el municipio de Caldas, vivimos un momento muy especial junto a nuestros alcaldes y párrocos. Desde hace más de dos años, venimos reuniéndonos para dialogar sobre el territorio y fortalecer los lazos entre la Iglesia y las administraciones municipales, buscando unir esfuerzos por el bienestar de nuestras comunidades.
El encuentro de hoy tuvo un significado profundo. La Corporación CRESER nos abrió sus puertas y nos llevó por un recorrido que evocó nuestra historia y nuestras raíces. La reflexión giró en torno a la figura del alfarero, símbolo de un Dios que moldea con amor la vida de cada persona.
Los sacerdotes y los dirigentes tuvieron la oportunidad de conocer de cerca cómo se elaboran las vasijas de barro y, además, plasmar su creatividad pintando platos que expresaban sus propias huellas y aprendizajes.
Durante su intervención, Monseñor Juan Fernando Franco, Obispo de la Diócesis de Caldas, destacó:
“Dios te sostiene siempre en sus manos para darte forma y crear en ti un modelo único. Tú eres un plan de Dios”.
Este espacio se convirtió en un verdadero taller del espíritu, donde el diálogo, la creatividad y la fe se entrelazaron para recordarnos que, como comunidad, seguimos siendo moldeados por las manos del Alfarero.