Del 11 al 21 de octubre, la parroquia Santa Madre Laura, del municipio de Caldas, celebró sus fiestas patronales en un ambiente de profunda oración, fraternidad y alegría. Durante estos días, la comunidad reflexionó sobre la vida y el legado de la santa colombiana, una mujer que amó intensamente a Cristo y asumió con valentía la misión de evangelizar, llevando consuelo y esperanza a los más pobres y a quienes sufren.
Las jornadas estuvieron acompañadas por las demás parroquias del municipio, que junto a sus grupos pastorales se unieron a esta gran fiesta de fe y devoción, compartiendo experiencias de encuentro y comunión.
A lo largo de los nueve días, la comunidad destacó la vida y obra de Santa Laura Montoya. En palabras del padre Gustavo Rendón Ramírez, párroco de la comunidad:
“Fue una mujer de profunda fe y contemplación; misionera y educadora, misericordiosa y reconciliadora, y ante todo, una gran discípula de Cristo. Nos enseñó que ningún obstáculo puede impedir la evangelización”.
Con alegría y participación, los distintos barrios de la parroquia se sumaron a las celebraciones, recordando que la santidad también se construye en lo cotidiano, en el servicio y en la entrega a los demás.
En el marco de las fiestas se vivieron momentos especialmente significativos, como el encuentro diocesano de la Pastoral de la Salud, la unción de los enfermos y la renovación de las promesas matrimoniales, espacios que fortalecieron la fe y el sentido de comunidad.
Finalmente, se recuerda que cada sábado, a las 4:00 p. m., la parroquia celebra la Eucaristía en honor a Santa Madre Laura Montoya, una oportunidad para seguir alimentando la fe y mantener vivo el testimonio de esta santa colombiana, ejemplo de amor, entrega y esperanza.