Este domingo, en el Evangelio según san Mateo 21, 28-32, Jesús presenta la parábola de los dos hijos. Un padre les pide a ambos que vayan a trabajar a su viña: el primero se niega inicialmente, pero después se arrepiente y va; el segundo acepta de palabra, pero finalmente no cumple. Jesús pregunta cuál de los dos hizo la voluntad del padre, señalando que no basta con decir «sí» a Dios, sino que es necesario convertir ese sí en obras. Con esta enseñanza, invita a reconocer la importancia de la conversión sincera y de una fe que se manifiesta en la vida.