Durante los últimos diez años hemos caminado juntos en un proceso pastoral orientado a la transformación social y a la construcción de una comunidad de comunidades que celebra su fe desde la centralidad en Cristo y su Evangelio.
Hoy elevamos nuestra gratitud a Dios y a cada uno de los miembros de nuestra Iglesia diocesana por permitirnos trabajar día a día en la hermosa misión de la evangelización.
Pero este camino no termina aquí. Al contrario, en el 2026 renovamos nuestro compromiso y continuamos avanzando como Iglesia sinodal, llamada a caminar unida, a escuchar y a discernir. Nuestro nuevo Plan Pastoral será una propuesta que acompañará de manera integral a nuestras familias y fortalecerá nuestra fe, para seguir siendo testigos del amor de Dios en medio del mundo.
¡Evangelizar es lo nuestro!