En el marco de las fiestas patronales de la parroquia Santa Madre Laura, en Caldas, la Pastoral de la Salud Diocesana se reunió para compartir una jornada de fraternidad, reflexión y oración. Ministros de la salud y acompañantes participaron en este encuentro que fortaleció los lazos de comunión y el compromiso con la misión de acompañar a los enfermos, reconociendo en ellos el rostro de Cristo que se inclina hacia quien sufre.
Durante la jornada, los participantes profundizaron en la vida y obra de Santa Laura Montoya, la primera santa colombiana, cuyo testimonio inspira un amor desbordante por Dios y una misericordia sin límites hacia los hermanos.
En la Eucaristía, presidida por el padre Gustavo Rendón Ramírez, delegado diocesano de la Pastoral de la Salud, se invitó a los ministros y acompañantes a vivir su servicio con alegría y ternura.
“Cada uno de nosotros está llamado a ser signo vivo de la presencia de Cristo en medio del sufrimiento humano. San Pablo diría que somos colaboradores de Dios, y eso nos exige ser ministros de escucha y esperanza, unidos a la fuente del consuelo”, expresó el padre Gustavo.
La invitación final fue a seguir sirviendo con amor y fidelidad, llevando consuelo y esperanza a quienes más lo necesitan, en la misión que Cristo ha confiado a su Iglesia.
Buenas noches.
Vivo resumen en caldas y me gustaría pertenecer a la pastoral de la salud.
Ya w donde vivía anteriormente pertenecía a dicha pastoral.
Deseo colaborar y ayudar .
Muchas gracias